Qué es un VPS y cuándo contratarlo
VPS significa Virtual Private Server, o servidor privado virtual. Es un servidor solo para ti, con recursos reservados y acceso total, que cuesta una fracción de un servidor físico dedicado. Te explicamos cómo funciona y si es la opción adecuada para tu proyecto.
Cómo funciona un VPS
Un proveedor toma un servidor físico potente y, con un software llamado hipervisor (como KVM), lo divide en varias máquinas virtuales aisladas. Cada una recibe una cantidad fija de CPU, memoria RAM y disco, y tiene su propio sistema operativo y su propia dirección IP.
En la práctica, es como tener un ordenador encendido 24 horas en un centro de datos: te conectas por SSH, instalas lo que quieras y lo configuras a tu manera.
¿Compartido, VPS, cloud o dedicado?
| Tipo | Cómo es | Ideal para |
|---|---|---|
| Hosting compartido | Muchas webs comparten el mismo servidor y recursos, gestionados por el proveedor | Webs sencillas, blogs, WordPress pequeños |
| VPS | Máquina virtual con recursos reservados y acceso root | Sistemas, API, bots, n8n, varias webs, tiendas |
| Cloud (por horas) | VPS facturado por uso, que se crea y destruye bajo demanda | Pruebas, picos de tráfico, infraestructura automatizada |
| Dedicado | Un servidor físico entero solo para ti | Cargas muy pesadas y requisitos especiales |
Cuándo necesitas un VPS
- Quieres ejecutar algo que no es solo una web en PHP: Node.js, Python, Docker, n8n, bots de Discord o WhatsApp.
- Tu web ha crecido y el hosting compartido va lento o llega a sus límites.
- Necesitas instalar programas concretos o tener acceso root.
- Quieres alojar varios proyectos en un solo sitio con un coste fijo.
- Necesitas un servidor de juegos, una VPN o un entorno de desarrollo remoto.
Si solo tienes un blog o una web corporativa en WordPress, el hosting compartido suele ser suficiente y da menos trabajo.
¿Administrado o no administrado?
En un VPS no administrado (la mayoría de las opciones baratas), el proveedor te entrega el servidor encendido y tú te encargas de todo: actualizaciones, seguridad, copias de seguridad e instalación de programas. En uno administrado, el proveedor hace parte de ese trabajo, pero el precio es mucho mayor.
Término medio: proveedores como Hostinger ofrecen VPS no administrados con plantillas listas y un panel simplificado, lo que facilita mucho las cosas si estás empezando con Linux.
Qué mirar antes de contratar
- RAM: es el recurso que más limita. 2 GB es el mínimo cómodo; 4 GB cubren la mayoría de los proyectos.
- Ubicación: un centro de datos cerca de tu público.
- Tipo de disco: mejor NVMe o SSD.
- Precio de renovación, no solo el promocional.
- Moneda e impuestos: puede sumarse el IVA, y si te cobran en dólares el importe varía con el tipo de cambio.
- Copias de seguridad y snapshots, incluidas o de pago aparte.
- Soporte en tu idioma, si es importante para ti.
Próximos pasos
Compara precios y recursos en nuestra comparativa de VPS y, una vez contratado, sigue la guía de primeros pasos en un VPS con Ubuntu para dejar el servidor seguro.